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miércoles, 2 de diciembre de 2009

El PSOE, contra la equidad

El rechazo socialista a la propuesta de Esperanza Aguirre para introducir el concepto de equidad en la financiación autonómica es muy significativo. Significa, tal cual, que el PSOE está en contra de la equidad.

El PSOE prefiere el favoritismo para unos, la discriminación hacia otros: la arbitrariedad con todos. Lo demuestra presupuesto tras presupuesto. A nadie debería extrañarle. Y sin embargo, no deja de resultar impactante que el PSOE tenga el descaro de manifestarlo tan claramente en sede parlamentaria.

La propuesta de Esperanza Aguirre no podía resultar más incluyente: ¿Quién puede estar en contra de la equidad? Pero resultó que sí, que hay gente que está en contra de que se trate equitativamente a todas las CC.AA. Son quienes prefieren comprar votos a cambio del dinero de todos. Son quienes venden su voluntad a cambio de sacar tajada de la falta de principios del Gobierno de Zapatero.

jueves, 23 de julio de 2009

Ataque a los madrileños

Es necesario hablar con claridad de lo que el Gobierno socialista ha hecho con la financiación autonómica: favorecer descaradamente a las CC.AA. socialistas y castigar a la Comunidad de Madrid a través de mecanismos discriminatorios que producen como resultado que los madrileños seamos los que más contribuimos (sólo nosotros aportamos la mitad de todos los fondos adicionales) y los que menos recibimos (menos de la mitad que Cataluña).

Mientras que con algunos se negociaba con todo lujo de detalles, concesiones y cesiones, a la Comunidad de Madrid se le comunica de mala manera, un domingo por la tarde, sin información, sin cifras, sin tiempo para el análisis ni cauces para la negociación, el resultado dictado por los socios del PSOE. Y esto le parece muy bien al PSOE de Madrid. Tanto que hablan de la Sanidad, expliquen por qué se deja a 600.000 españoles fuera de la financiación sanitaria.

Estamos ante el modelo más injusto, más insolidario, más arbitrario y más opaco de la democracia. Un sistema hecho al dictado no ya de una Comunidad, sino de un partido como ERC. Y es, además, un sistema que profundiza en el déficit de una manera preocupante.

La propuesta de financiación del Gobierno socialista es injusta, insuficiente y discriminatoria, diseñada al milímetro para beneficiar a unos y perjudicar a otros. El Gobierno parece haber hecho de la discriminación a Madrid la razón de ser de su acción política. Madrid es la Comunidad Autónoma más castigada, pese a ser la más solidaria, y que conste que encantados de serlo. Pero exigimos respeto.

La propuesta de ZP, en mi opinión, vulnera varios principios básicos de la financiación autonómica:

Consenso, que presidió la aprobación, por unanimidad, del anterior sistema, sustituido por la imposición, sin diálogo alguno, sin respeto institucional.

Suficiencia, queda sustituida por la incertidumbre, no queda garantizada, al no contener una garantía de los servicios públicos transferidos que impida perder recursos respecto a ejercicios anteriores.

Solidaridad, ha sido sustituida por la “comodidad” de una Comunidad, como ha afirmado el presidente del Gobierno. Que uno de los elementos de cálculo para repartir los fondos adicionales sean ¡las políticas de normalización lingüística!, ya dice mucho. ¿Por qué no se ha tomado en cuenta el esfuerzo en la construcción de Metro, en la construcción de hospitales?

Justicia, consistente en que no haya una diferencia sustancial entre la financiación por habitante de las distintas CC.AA. (un madrileño recibirá la mitad que un catalán), ha sido sustituido por una rapiña financiera apoyada en normas que están recurridas ante el TC.

Lealtad institucional y la Multilateralidad, sustituidas por la falta de respeto a los madrileños que se traduce en eso de lentejas, si quieres las tomas y si no las dejas, y la bilateralidad, algo inaceptable. El PSOE ha convertido la financiación autonómica en un mero desarrollo del Estatuto de Cataluña y ha supeditado los derechos de todos a los intereses de unos pocos, por puro interés partidista.

Corresponsabilidad, sustituida por la irresponsabilidad. Se castiga la bajada de impuestos y se incentiva la subida. Se prima la evaluación de la dependencia sin reconocer ni valorar el esfuerzo asistencial, se castiga a quien pone a disposición de los dependientes las plazas reales y los recursos necesarios. Por ejemplo Madrid concede gratuitamente residencia en un 34,6% de los casos evaluados, mientras Andalucía sólo ofrece residencia en un 7,5% de los casos, y Cataluña en un 6,18%. Pero claro, es mucho más barato dar una ayuda de 400 euros que una plaza que cuesta 1.600.

Transparencia, sustituida por la opacidad que aún impide que conozcamos las cifras reales, de las que nos vamos informando por los cartelitos de ERC o las afirmaciones de Tomás Gómez, y sólo con esas dos ya vemos que Madrid recibe la mitad que Cataluña, y encima lo dice tan tranquilo. Los socialistas deberían arrimar el hombro a la Comunidad de Madrid para defender a los madrileños de este abuso y de esta persecución del señor Zapatero.


En la reunión de la diputación permanente en la Asamblea de Madrid he hecho una petición a los socialistas: el sistema es injusto con Madrid y lo saben, por eso deberían apoyar al Gobierno de Esperanza Aguirre en sus justas reclamaciones antes que justificar lo injustificable.

¿Qué hemos hecho los madrileños para recibir este mal trato del Gobierno de Zapatero? Madrid no pide privilegios, exige los derechos de los madrileños. El Gobierno de Esperanza Aguirre lo seguirá haciendo, a pesar de los socialistas madrileños.

sábado, 18 de julio de 2009

El "Salgadazo": un sablazo a los madrileños

Zapatero ha dado un sablazo tremendo a los madrileños con el modelo de financiación. Los madrileños no podrán estar nunca contentos con un modelo de financiación diseñado para perjudicarles y para beneficiar a las CC.AA. socialistas. Nos pasan las facturas de los derroches de Cataluña y encima quieren que estemos contentos.

Este “Salgadazo” escandalizaría a cualquier otro país occidental, porque es un escándalo que se discrimine a unas CC.AA. frente a otras con los recursos de todos, y que algunas CC.AA. como Madrid sean un cajero automático del que el Gobierno no para de sacar dinero para que Cataluña pueda abrir embajadas grotescas en el exterior, sin ningún retorno en forma de servicios públicos, infraestructuras o recursos financieros.

Zapatero nos la ha jugado a los madrileños, en represalia por no votarle, y para comprar voluntades políticas. Es lo contrario de una política de Estado. Con esta nueva financiación Zapatero es menos hombre de Estado que nunca.