
El PSOE madrileño ha decidido boicotear el acto de homenaje a las víctimas del 11-M que cada año reúne a todos los partidos, que aparcan sus diferencias y sus siglas por una causa superior a todas ellas. ¿La razón? Que están rabiosos tras fracasar en su intento de acusar a la Comunidad de Madrid de unos espionajes que han resultado ser una monumental farsa.
Y como consecuencia de esta frustración, va el PSM y toma la siniestra e increíble decisión de no acudir a este acto porque según ellos lo organizaba Esperanza Aguirre. Qué error. Qué injusticia. Qué vergüenza.
Y un detalle bastante lamentable: al parecer, este boicot de ha realizado mediante el envío de SMS. Qué siniestra evocación, cinco años después, de aquel sórdido "pásalo" que todos recordamos.