
Dentro de la serie de comentarios de Comunicación Política que he iniciado con el del uso del "Story Telling", hoy quiero ocuparme de otra técnica que siempre ha utilizado el socialismo: yo lo llamo "crear ambiente", qué le vamos a hacer si no me apetece ponerle un nombre en inglés, soy así de antiguo.
El socialista sondea bien el terreno antes de lanzarse a atravesarlo. Primero un globo sonda: si hay rechazo, se tira para otro lado. Si hay receptividad, adelante. Y toca preparar con esmero el terreno, abonarlo, regarlo, para que florezcan las rosas de la propaganda Para el socialista, la Opinión Pública es una bola de plastelina que, dada su superioridad moral, no sólo puede sino que debe moldear conforme a sus ideas y consignas. No se sienten cómodos con el concepto de libertad individual ni con el sentimiento crítico de la gente. Creen que todos deben acatar sus ideas, porque por algo son las únicas verdaderas y las mejores, faltaría más. Y que empiece el bombardeo de propaganda por aire, mar y tierra, papel, ondas y cable, desde el propio Gobierno, sus aliados fácticos o desde la cultura (adicta). Y que el sonido de la consigna nos envuelva dulcemente.
Entonces, cuando necesitan introducir una medida en la sociedad, lo primero que hacen es ir creando el ambiente adecuado. Por ejemplo, si planean aprobar una ley del aborto, previamente bombardearán las conciencias de la gente desde todos sus medios afines, desde sus televisiones públicas, desde sus "colectivos" adictos, reportajes, series, entrevistas, actos, declaraciones, películas si es necesario. Una vez creado el ambiente, ya se puede introducir la medida. Son unos maestros.
Otras veces, la creación del ambiente acompaña las decisiones simultáneamente, lo cual resta efectividad, pero dada la imprevisión de Zapatero, la maquinaria de la manipulación progresista se ve obligada a trabajar sin orden ni concierto.
Por ejemplo, el entorno intelectualoide de Zapatero lleva mucho tiempo cultivando la idea del pacto como concepto sacrosanto que ahora, justamente ahora, interesa mucho airear. Pacto luego existo, es la idea. Porque como no pacte, a ver qué hago con los 4 millones de parados camino de 5. Él solito se ha cargado la economía, sin pactar con nadie las medidas que todos denunciábamos, y que sólo han servido para disparar el déficit, el paro y dificultar la recuperación. Pero ahora toca que lo arreglemos entre todos. O sea, es un caso renovado de despotismo ilustrado, todo para el pueblo, pero sin el pueblo. No se pacta nada con el pueblo, pero que lo arregle el pueblo. Yo decido todo y si me equivoco, que lo arreglen los demás.
Si no apestara a dirigismo social, a manipulación masiva, diría que es admirable la maquinaria socialista de la manipulación. Pero no es admirable, es deleznable. Y lo malo es que se le empieza a ver el cartón.
Ahora toca pacto. Todos a ensalzar la cultura del pacto. Y por supuesto, el pacto es patrimonio del PSOE, lo han inventado ellos. ¿Y qué virtudes tiene el pacto? Es decir, ¿qué ventajas tiene para el PSOE? Primera, que a todo el mundo le parece bien, a mí el primero. Todo lo que sea pactar, siempre es positivo. Sobre todo si lo que se pacta es razonable. Si no, no es pacto, es patraña. Pero hasta ahora o había ni siquiera diálogo con el PP, sino que el PSOE rechazaba todo lo que proponíamos, nos despreciaba, nos aislaba. Y creo que estoy siendo muy optimista en el uso del pretérito. Porque, y aquí viene la segunda virtud del pacto, permite utilizarlo como martillo contra el PP. Si pacta, se le hace partícipe de todos los errores de Zapatero. Si no pacta, es que no arrima el hombro. Y en un caso o en otro, se le insulta, que eso no debe faltar. Curiosa forma de negociar es esta. Y la tercera ventaja del pacto para los socialistas: se diluye la responsabilidad. Ahora ya no es el Gobierno quien debe dar una solución al problemón que ha creado: ahora somos todos, entre todos, los que tenemos que solucionar la cosa. ¿Para qué está el Presidente del Gobierno entonces, se preguntará la gente? ¡Para pactar! El gran impulsor del pacto. Lo demás ya no importa.
Pero, retomando el propósito inicial, he aquí una nueva forma de manipulación socialista: la creación del ambiente. Y un ejemplo muy actual. Nada es casual en la vida, pero mucho menos en el socialismo. No dan puntada sin hilo. Y aquí el hilo es de nylon, resistente como el acero y prácticamente invisible. Y qué bien suena eso de arreglar esto entre todos. Y todos esos famosos. ¡Y qué casual que se lance esta campaña justo cuando ZP lanza su gran pacto!
Esto lo arreglamos entre todos, de acuerdo, ¿pero podemos opinar todos? O hay unos que ponen su buena voluntad de cooperar, los ciudadanos y los partidos de oposición, y otros que controlan la jugada y hacen lo que les da la gana, los socialistas. Porque si es entre todos, todos deberíamos opinar. Y aquí no se pregunta a la gente si está conforme con que Zapatero siga subiendo los impuestos, gastando el dobre de lo que ingresa, haciendo propaganda a destajo, etcétera. Lo arreglamos entre todos, vale, pero opinamos todos, ¿no? Lo otro suena a técnica comunista de control social.